Los fuenlabreños encadenan tres victorias en los últimos cuatro encuentros y se acercan a la salvación.

Sin Kristaps Valters, que se retiró conmocionado en el primer minuto del partido tras un fuerte golpe en la cabeza que dio con sus huesos en el Hospital de Fuenlabrada; Sin un solo segundo de José Antonio Paraíso; sin la mejor versión (ni de cerca) de Nikoloz Tskitishvili; y con Peter John Ramos disputando tan solo 8 minutos del partido. Así consiguió ayer el Alta Gestión Fuenlabrada una victoria casi épica ante uno de los mejores equipos de la Liga ACB como es el Pamesa Valencia, que hincó la rodilla en el Fernando Martín y perdió tras tres victorias consecutivas por 77 a 64.
Fue un partido extraño, sin demasiado ambiente de baloncesto en algunas fases del mismo, pero sí con mucha tensión y sobre todo incertidumbre en el marcador, ya que aunque el cuadro fuenlabreño siempre fue por delante desde el salto inicial, nunca llegó a tener rentas mucho más altas de los 12 puntos (excepto en un par de ocasiones, que se llegó a los 17, pero fue por unos breves segundos).
El arranque del mismo estuvo marcado por el buen arranque de los de Guil, con un parcial en apenas 40 segundos de 5-0, y por el golpe sufrido por Kris Valters, que tras tropezarse con Albert Miralles cayó al suelo y se dio un buen golpe en la cabeza, lo que le produjo incluso algunas faltas de memoria, como corroboró el propio técnico fuenlabreño en la rueda de prensa.
A partir de ahí, Ferrán López se puso los galones de comandante y la responsabilidad de ser el único base no le pesó. Controló el ritmo del partido e hizo jugar a sus compañeros, buscando siempre a Brad Oleson, Saúl Blanco, y sobre todo a un Antonio Bueno que sigue siendo uno de los mejores jugadores de este Alta Gestión.
Con la igualdad del marcador, y siempre con el Fuenla por delante, se llegó al descanso, con una ligera ventaja de 11 puntos para los locales.
La segunda mitad fue más de lo mismo. Con dos equipos muy irregulares, con muchos altibajos en su juego, pero siempre con los mismos por delante, el Alta Gestión Fuenlabrada.
Pero esta temporada, la diferencia entre éste Alta Gestión Fuenlabrada y el de las temporadas anteriores reside en dos aspectos: BRAD OLESON Y LA MENTALIDAD DEL EQUIPO.
El alaskeño, que se fue con 7 puntos al descanso, volvió a sacar la barita mágica para poner tierra de por medio en el marcador. Nunca vimos un jugador con más paciencia. Y lo mejor, es que no solo juega en ataque, sino que atrás, en defensa, también sabe dar el Do de pecho.
A partir de ahí, cuando Brad comenzó a anotar con más facilidad, y mientras Antonio Bueno y Saúl Blanco continuaban con sus números, el partido parecía resuelto.
El Pamesa lo intentaba, sin bajar los brazos, gracias sobre todo a Williams, Miralles y Nielsen, pero los naranjas (esta vez los fuenlabreños), no dejaron margen a una posible remontada, y con un triple de Ferrán y las dos técnicas finales a un Nielsen fuera de sí, terminaron por decantar la balanza del lado local.
Además, otro dato importante, es que el basquetaverge, que estaba del lado valenciano al vencer en la Fonteta por 6 puntos, también se quedó en casa, aspecto clave en un hipotético empate al término de la temporada.
Así, el Alta Gestión Fuenlabrada se coloca con 9 triunfos, muy cerca ya de la salvación, y con miras hacia cotas más altas, como es el Play Off.