Los fuenlabreños rozaron el ridículo en el primer periodo, y la gesta en el segundo hasta que se quedaron sin fuerzas.

Partido loco en el Fernando Martín. Ese es el resumen más claro e importante que se puede hacer de lo que ocurrió el sábado en el partido que enfrentaba al Ayuda en Acción Fuenlabrada contra el Valencia BC, y que terminó con victoria para los de Neven Spahija por 67-82.
Segunda derrota consecutiva para los de Luis Guil, que realizaron el choque más extraño que se recuerda en el pabellón fuenlabreño en mucho tiempo.
Hubo dos partes muy, pero que muy diferentes.
En la primera en el AeA Fuenlabrada no estuvo en el parquet, no estuvo en el partido. Fue una de las peores primeras partes que ha realizado el cuadro fuenlabreño en años. No salía nada: ni defendían, ni corrían, ni anotaban... no había ni un solo balance defensivo que saliera bien, pero es que además se vio una actitud en los jugadores naranjas que terminó por desquiciar a los aficionados fuenlabreños, que despidieron la primera mitad con ligeros pitos al equipo y una sonora bronca al trío arbitral que dejó más tocados a los Guil.
Y es que el resultado al descanso lo decía todo: 24-46 para los valencianos, por cierto, que hicieron los justo, porque les bastaba simplemente con eso, para sentenciar el choque. O eso parecía.
Y cuando todo el Pabellón veía que no había solución, porque en la salida del tercer periodo los de Spahija se fueron hasta los 27 puntos de diferencia, llegó lo que parecía imposible 4 minutos antes.
Chris Thomas, horroroso en la primera mitad (terminó con un -6 de valoración), realizó un soberbio tercer cuarto. Se apoyó en un gran Fitch, en un muy buen Antelo y como siempre en un Batista que dentro de que no realizó su mejor partido, seguía poco a poco haciendo daño en la zona. Así, poco a poco y triple a triple, el Ayuda en Acción Fuenlabrada llegó a recuperar 23 puntos de los 27 con que contaban los valencianos, que apoyados en un enorme Victor Claver, un tremendo Pietrus y un trabajador Lischuk, no daban crédito a lo que estaban viendo.
En la mitad del último periodo, el equipo de Luis Guil, que en el primer tiempo rozaron el ridículo, llegaron a rozar la gesta, ya que se pusieron a tan solo 4 puntos de los visitantes. Pero las fuerzas sea acabaron. Llegaron hasta el puntos 62, y a falta de 5 minutos ya no pudieron más, lo que aprovechó el Valencia Basket para finiquitar el choque y llevarse su cuarta victoria consecutiva.
Los fuenlabreños encadenan así su segunda derrota, y caen hasta la sexta plaza con cuatro victorias y esas dos derrotas en el casillero.