La concejalía de Bienestar Social está remitiendo cartas a los institutos de la localidad, recordándoles la existencia de la Unidad Municipal de Promoción e Intervención Social con Adolescentes (PISA), cuyo objetivo es prevenir situaciones futuras de exclusión social o marginación entre este colectivo.
En la misiva, la concejala Marisa González pide su colaboración en la captación de posibles beneficiarios de este programa que está dirigido a adolescentes entre los 12 y 18 años.
“Este programa aborda la parte en la que el adolescente deja de ser un niño y comienza a mostrarse rebelde con la familia, provocando verdaderos problemas de relación. Aquí les proporcionamos una atención personalizada a ellos y a sus familias”, explica la concejala de Bienestar Social Marisa González.
Desde el programa, se pretende disminuir las situaciones de riesgo a las que pueden acceder los adolescentes, ofreciéndoles alternativas adecuadas atendiendo al perfil específico de cada menor.
Para ello, se analizan los factores que les rodean, en sus familias, en los centros educativos, amistades y entorno social. Se actúa también en estos ámbitos, ofreciéndoles soluciones concretas y la oportunidad de participar en actividades que les puedan proporcionar experiencias constructivas.
“Son chicos con importante fracaso escolar o absentismo, con situaciones de desventaja social y a veces de inadaptación, con conflictos en el instituto....” señala la concejala quien prosigue “ esto determina el riesgo que corre el menor y las medidas o recursos que se deben emplear para evitar, o al menos dificultar, su exposición”.
Los técnicos del PISA analizan cada caso en particular, realizan visitas y entrevistas, y junto al menor y sus familias, diseñan el camino a seguir y las actuaciones en las que debería participar.
Los itinerarios diseñados por los especialistas pasan , según los casos, por integrarles en talleres prelaborales y de apoyo educativo al estudio, equipos de educadores de calle, de apoyo familiar, psicológicos , mediación familiar, cursos de habilidades sociales, deportivos, culturales o de ocio, recursos todos ellos del Ayuntamiento.
Unos 600 adolescentes y sus familias, aproximadamente, son atendidos en el PISA cada curso.
La Unidad de Prevención e Intervención Social con Adolescentes fue creada en 1985, siendo el Ayuntamiento de Fuenlabrada uno de los primeros en diseñar un programa de actuación dirigido a los adolescentes en riesgo de exclusión social .
Se puede acceder a él a través de la concejalía de Bienestar Social , a petición de los institutos, de diferentes instituciones u organismos públicos , o incluso por iniciativa propia del adolescente o de su familia.
Más de 40 profesionales entre asistentes sociales, educadores de calle, psicólogos, profesores y maestros de taller, entre otros, trabajan en este Programa cuya finalidad, resume Marisa González es “abordar de forma preventiva las conductas problemáticas en la adolescencia que de no ser así podrían acabar en situaciones de marginalidad futura en su juventud”.
PISA presenta este curso una novedad y es la creación de talleres de fomento de la empleabilidad, dirigidos a chicos de 16 a 18 años que ni estudian, ni trabajan.
Su objetivo es facilitarles el transito a la vida adulta en una edad en la que ya pueden ser beneficiarios de las políticas de empleo.