La inversión supera los 800.000 euros, estará situada en el antiguo centro de Día de la Tercera Edad de la calle Luis Sauquillo y comenzará a funcionar en verano

La nueva Casa de la Mujer de Fuenlabrada será una realidad el próximo verano cuando concluyan las obras de rehabilitación del edificio que está situado en la confluencia de la calle Móstoles con Luis Sauquillo. La funcionalidad, la permeabilidad visual y la modernidad son las principales características de este futuro equipamiento que ocupará una superficie de 1.106 metros cuadrados, dividido en dos plantas. Las obras de ejecución tienen un presupuesto de 809.996 euros.
El edificio fue originariamente cuartel de la Guardia Civil y más tarde fue
acondicionado como centro de día de la Tercera Edad.
“A pesar de que el nuevo equipamiento tendrá una imagen de funcionalidad y modernidad, se han protegido los valores preexistentes del edificio original”, explicó el alcalde, Manuel Robles.
El inmueble carecerá de barreras arquitectónicas, según la normativa vigente, y estará dotado de una permeabilidad visual que aportará una sensación de amplitud y transparencia en todas las estancias.
Como eje director del proyecto se ha habilitado un amplio vestíbulo a doble altura, con un lucernario en la cubierta que le dota de luz cenital. En este espacio se construirá una escalera con cerramiento de cristal que permite una permeabilidad visual hacia la zona del interior.
La planta baja se destinará a la atención directa al público. Dispondrá de un aula de informática para una veintena de usuarios, un centro de documentación, aulas y talleres multidisciplinares y salón de encuentros.
Estará dotada de ludoteca para niños con el fin de que las mujeres puedan acudir a los programas organizados y dejar a sus hijos realizando actividades en este espacio.
La planta alta contará con un gran salón de actos con capacidad para 200 personas y un espacio destinado a albergar las dependencias de la concejalía.
El aspecto exterior del edificio, aún manteniendo la estructura y estética originaria, cambiará y mostrará una imagen más actual y funcional. En la fachada principal, aunque se mantendrán los mismos huecos, se creará un chaflán y se dotará a las ventanas de una nueva perfilería.
En la parte superior de los dos torreones que hay en la fachada se instalará un cerramiento de cristal que con la iluminación que se instalará por la noche simularán dos linternas que destacarán el edificio y servirán como hito localizador.