Es en estas fechas cuando se producen mayores subidas de ozono por ello además de los dos indicadores existentes, en las próximas semanas, se instalarán otros dos.

Como cada año a principios de mayo, las señales luminosas indicadoras del ozono trosposférico que se registra en Fuenlabrada han sido activadas y permanecerán operativas hasta el próximo 30 de septiembre. Es en estas fechas, según informa el concejal de Medio Ambiente, José Sánchez, cuando se producen mayores subidas de ozono por la incidencia de la luz solar y la subida de temperaturas.
Los medidores están instalados en el Camino del Molino, frente a la Universidad Rey Juan Carlos y en las inmediaciones de las piscinas municipales, lugares frecuentados por deportistas. Además en las próximas semanas se instalarán dos nuevos indicadores electrónicos en ubicaciones aún no determinadas, pero sí que sean frecuentadas por personas que realizan deporte como en los casos anteriores.
Estas señales luminosas son utilizadas por el Ayuntamiento para avisar a los ciudadanos de la concentración del gas de ozono en el aíre a través de un código de colores.
Las señales constan de un poste de seis metros de altura con tres focos que se iluminan dependiendo del nivel de concentración. Si está en verde, la situación es normal y la concentración es inferior a 180 microgramos por metro cúbico. Cuando está en ámbar los niveles se sitúan entre 180 y 240, en este caso, se recomienda que los ciudadanos más vulnerables como niños, ancianos o personas que padezcan alguna enfermedad respiratoria no realicen esfuerzos físicos. Por último, el nivel de alerta lo indica la luz roja que informa de que la concentración ha sobrepasado los 240 microgramos. En esta fase, las administraciones está obligadas a avisar a la población.
El encendido de las señales se incluye en el programa de actividades de la “Semana por la Calidad de Aire” que se inició el pasado día 20 y ha incluido la organización de cursos de conducción ecológica, mediciones de las emisiones de los vehículos diesel con analizadores de gases y repostaje de combustible en las estaciones de servicio en horario nocturno.
El Ayuntamiento de Fuenlabrada instaló estas señales en 2002 para que los vecinos siempre estuviesen informados de la concentración de gas en el aíre, puesto que las altas concentraciones de ozono cerca del suelo pueden ser perjudiciales para la salud, provocando alteraciones de la función respiratoria. Para ello, el consistorio está en contacto permanente con la red de estaciones de medición de la Comunidad de Madrid para avisar de forma inmediata a la población.