El resultado y el regreso de jugadores importantes, lo único positivo de un mal partido.

En un mal partido ante un rival muy correoso y sabedor de lo que tenía que realizar como el CD. Ciempozuelos, el CF. Fuenlabrada por fin rompió la mala racha de resultados al imponerse por 3 tantos a 2 en La Aldehuela.
Los de Curro recuperaron a gente importante dentro del equipo, como Julio Abando o David Lago, y dieron otra cara bien distinta, dentro de que no se jugó bien, ante un rival difícil como el cuadro de Esteban Becker, que tan solo llegó a La Aldehuela para intentar destruir el juego azulón y buscar las contras.
Rápidamente, en cuatro minutos, los fuenlabreños se pusieron por delante, demostrando sobre todo que a este equipo le faltaban piezas vitales, ya que el pase del gol de Iván Polo lo dio Julio Abando. Pero igual de rápido que demostraron que la gente que entró en el 11 era importante, demostraron a su vez que les falta juego y frescura. A raíz del tanto azulón, el partido se volvió bronco, feo, con muchas faltas y muchos parones que no beneficiaron a los locales. Lo mejor de la primera mitad fue el resultado de 1-0, ya que no existió nada más, excepto la expulsión del ex capitán azulón Juan Luis por una dura entrada sobre Adrián Quintairos.
La segunda mitad volvió a dejar en evidencia a un CF. Fuenlabrada que sale a verlas venir casi siempre. En el minuto 4 de el gol de Arias para el Ciempozuelos, tras una nueva falta de marcaje por parte azulona, hizo peligrar el partido a pesar de estar los fuenlabreños con un hombre más sobre el terreno de juego.
Si en la primera el juego fue bronco, en la segunda mucho más, con un Ciempozuelos que demostró por qué está en la parte baja de la tabla, aunque no es menos cierto que en cuanto a ganas no le gana nadie, pero con eso solo no se gana en el fútbol.
Los azulones, que a pesar de no jugar bien no se descompusieron en ningún momento, tuvieron la suerte de cara, y tras el último empujón, consiguieron ponerse por delante en un saque de esquina en el que David Lago acertó con un rechace.
Cinco minutos después llegó el tanto que parecía la sentencia, obra de Alberto López, pero rápidamente los visitantes recortaron diferencias para poner un poco más de incertidumbre al final del choque (se fueron hasta el 96), aunque el 3-2 se quedó como el resultado definitivo.
Los más positivo del choque, por una parte es el resultado, porque los de Curro necesitaban una victoria que sirviera de espaldarazo moral tras cuatro jornadas sin ganar, y por otro lado el retorno de todos los lesionados, porque ayer se demostró que el CF. Fuenlabrada sin la gente importante en el 11 es otro muy distinto.
Una victoria que además de servir como balón de oxigeno, hace que los fuenlabreños retornen a la zona noble de la clasificación y se coloquen terceros.