Los fuenlabreños realizaron dos cuartos horribles en defensa y eso les costó la primera derrota de la temporada.

La verdad es que es un partido que nos ha dejado diferentes puntos de vista, y sobre todo muy diferentes sensaciones, porque ayer ante el Pamesa Valencia pasó absolutamente de todo con el juego del Alta Gestión Fuenlabrada, que al final cayó derrotado por 81-75 en un choque de locos.
Los fuenlabreños empezaron muy bien, con una renta en los primeros 7 minutos de partido que llegó a ser de 9 puntos a su favor; luego llegó la reacción del Pamesa, la que le permitió irse con ventaja en el final del primer cuarto, pero de repente todo cambió, y el equipo de Luis Guil desapareció de la cancha. No se corrió, no se defendió, no hubo ni una sola transición rápida y ni un solo balance defensivo en condiciones… y de ahí el dato que destacamos de ese segundo cuarto: ni una sola falta personal hasta que ya estaban en el último minuto, es decir, ni una sola falta personal en 9 minutos… 3 al final, tan solo 3, en menos de 50 segundos. Vamos, una de las peores defensas que hemos visto en mucho tiempo en un partido de baloncesto… y eso sumado al acierto anotador de gente como Rafa Martínez o de Albert Oliver, y a los rebotes del juego interior de Pamesa, hizo que al descanso se llegara con 11 puntos de desventaja.
Pero es que el tercer cuarto no fue mejor y en apenas 4 minutos, los valencianos ya tenían el choque sentenciado. Se repitieron las malas transiciones, el no correr, el no defender… y al final del tercer cuarto ya ganaba el cuadro valenciano por 22 puntos.
CAMBIO RADICAL
Pero en esto del básquet ningún equipo se puede relajar, es más, creemos que en Valencia a estas horas aún les dura el enfado, porque una cosa es relajarse o bajar el ritmo para aguantar una renta cómoda y ganar, y otra muy distinta bajar los brazos de la manera tan escandalosa como lo hicieron los de Katsikaris. Tan lamentable fue, que el Fuenla vio un resquicio para meterse en el partido y lo aprovechó, hasta el punto que el público de la Fonteta aplaudía cualquier jugada fuenlabreña, y pitó a los suyos por ver como podían perder un choque que pudo tener un marcador escandaloso.
Pero los fuenlabreños no supieron jugar las últimas posesiones, y a falta de 35 segundos, tras realizar un casi perfecto último periodo y con el marcador registrando una sola ventaja de 5 puntos a favor de los locales, (y eso que llegaron a ir ganando de 23), y con posesión para el Alta Gestión para poder acercarse más, Saúl Blanco no pudo acertar con el pase a Kris Valters, y la recuperación de la pelota por parte valenciana rompió toda esperanza de remontada.
Al final un parcial a favor del fuenla de 8-24 dejó el partido en el definitivo 81-75 y a la parroquia fuenlabreña con la sensación de haber desperdiciado una ocasión perfecta para poder romper el maleficio de La Fonteta.
Además, de este partido tenemos que destacar dos aspectos más: el primero es la rápida adaptación de Kris Valters, que va cogiendo el ritmo de la competición y ayer dio un paso más para ello; el segundo es la aportación de Brad Oleson. El pasado fin de semana se vio superado por un descomunal Saúl Blanco, pero en esta ocasión nadie le pudo parar, y a pesar de la derrota firmó una impresionante estadística, con 28 puntos, 6 rebotes, 2 asistencias, 3 robos y 8 faltas recibidas para un total de 39 de valoración. Es decir, que si no hay nada mejor, casi seguro que el norteamericano nos dará en la segunda jornada, el segundo MVP para el Alta Gestión Fuenlabrada tras el de Saúl ante Murcia.